sábado, 17 de abril de 2010

RAPA NUI FILM FEST: crónica incauta

sábado, 17 de abril de 2010
Cuesta entender que este lugar es Chile, salvo porque se habla castellano, por las placas de los autos, o los letreros que quedan de “Gobierno de Chile” con el logo de la Concertación que no se cambian aún, o la farmacia Cruz Verde que mezcla su logo con un fondo de madera. Además, según entiendo, les debe costar más a los locales, a los llamados pascuenses, pese a que ya prácticamente no existe el linaje puro desde hace bastantes generaciones. Todas las familias de la isla tienen miembros continentales, o extranjeros, o entrometidos.

Celosos y absolutamente conscientes de su particularidad geográfica y humana, los pascuenses, de buenas a primeras (es mi primer día), son hoscos. Yo creo que lo vean a uno bajarse del avión, pálido como un cadáver, les da bronca, sólo porque viene a ser una pequeña invasión más de las miles que han venido con buenas o malas intenciones, en una lista que se incluye de todo: rapto de esclavos, violaciones, explotación forestal de recursos naturales, imposición de gobiernos occidentales, importación de enfermedades terribles y mortales como la lepra (circula ese rumor en la isla, que aún hay gente que tiene lepra) y que venga al final un país de lo más flaite a tomar posición.

En definitiva no todos son pesados, pero se muestran arrogantes y burlescos. Perdidos en un camino de tierra hacia las canteras (sí, nuestro conductor se perdió en una isla pequeña)le preguntamos si, en esa bifurcación que iba más adelante, nos llevaba directamente a la cantera de los moais. La mujer, que cortaba el pasto de un sitio protegido por ley de monumentos (se han vuelto mucho más drásticos con el tema desde hace un par de años por robos y atentados al patrimonio), le pregunta de regreso: “¿Tienes un guía?”. Luego de responderle incauto que no, ella replica: “Consíguete uno y no interrumpas mi trabajo, por supuesto que ese es el camino”. Luego murmulla algo peor seguramente.

Una chica pascuense de edad indefinida, rasgos lindos y piel tostada, que estaba en la entrada del colegio donde se armó la sala de exhibición, y viéndonos la evidente cara de no lugareños que portamos, pregunta: “¿Cuánto llevan acá?
“Sólo 5 horas”, le digo yo.

“Venimos viajando largo”, le dice Martín, un periodista que viene desde el Clarín de Argentina y que está más interesado en la historia de cómo el Rumpy y su mujer, la directora del evento, encantados con la Isla por separado, se conocen después y ahora andan en ésta.

“Qué pésimo”, nos dice la pascuense, sonando intencionalmente desagradable. “Se nota en sus pieles. Les perdono que lleven sólo 5 horas. Pero mañana, a tostarse un poquito. ¿Alguien me da un cigarro?”

Después dira algunos lugares comunes sobre que los continentales nunca cumplen su palabra, y que dicen cosas como espérame un segundo y se pasan horas. Algo cínica sonaba en eso.

El clima de Isla de Pascua es tropical, soleado y húmedo simultáneamente. Está todo verde. Vegetación de arbustos tupidos, de intensas flores rojas. Acá los gomeros crecen tanto como en Cuba, y ahí me doy cuenta de que la comparación, en términos del entorno y de sus habitantes me recuerda precisamente a eso. Isla de Pascua es como estar en un barrio de las afueras de La Habana, como camino a Pinar del Río, con mucho aroma a plantas y flores, callecitas apenas asfaltadas y de piedra sobre callecitas que se meten en tímidas lomitas, y las casas feuchitas con ladrillo de piedra caliza parado y con techo de latón, metidas entre estos árboles que les mencionaba más arriba. Hay espacio entre las viviendas. No hay grandes muros, sólo algunas rejas a la altura del pecho de un chileno de estatura media. El centro tiene ese sabor multinacional de balneario, con algunos restoranes de sushi y letreros en varios idiomas atendidos con música chill.

Los precios son de temer. Una bebida enlatada, dependiendo de dónde se adquiera, cuesta entre 800 y 1500. No comes por menos de 7 lucas, aunque las porciones son abundantes y bien preparadas. Este año somos privilegiados pues el año pasado no había nada de atún y estaba en veda. Ahora hay para regodearse y eso está más conveniente, porque en el continente el atún te lo cobran rudamente.

Bueno, y sí, hay un festival de cine este fin de semana. En la jornada del sábado no ha venido tanta gente, pero probablemente tiene que ver con que los títulos no son tan conocidos.

Pero ahí está la gran multicancha cerrada, con los equipos del Cine Hoyts a la vista y sonando tanto como los parlantes de la banda sonora de lo que se exhibe sobre un paño lisito. El público se aposta en sillas plásticas de bebida gaseosa y el público viene de todas partes. Pese a que hay recomendación sobre los contenidos, los niños entran con sus padres si quieren. Es chistoso ver la reacción de un chico de 9 años frente a una escena lésbica. Su hermana de 11 a lo más le dice: “no mires esta parte, son dos mujeres”.

Hoy habrá ronda de entrevistas con los invitados. Yo pretendo hablar con un cineasta ecuatoriano que exhibe su película hoy, y que ha estado en eso de filmar en la isla. La actriz original falló por lo tanto la directora del festival se ofreció de actriz. Ayer bromeamos con el periodista de Clarín. Que él podía perfectamente presentarse como el hermano de Campanella y presentar esta noche “El Secreto de sus Ojos”. El premio Oscar arruinó la presencia del cineasta de moda en un festival que, de seguir haciéndose, será más que moda en unos años.

4 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

La hosquedad del pascuense quedó clara con este lío que armaron hace unos meses por tanto extranjero que se quedaba a vivir allí. Bien que sean celosos de lo suyo...pero que no se vayan al extremo.

El periodista que viene del Clarín argentino, ¿es de apellido Pérez? Porque me suena familiar. En fin...que disfrutes la estadía en Rapa Nui en medio del Film Fest.

jqnvig dijo...

Esa "hosquedad" es la que les permitirá explotar su mistica cultura por muchos años mas.
:)

gavin... dijo...

Que buena...y bueno esa hosquedad, es parte de ellos, es como un atractivo, ver como en una isla tan paradisíaca, en donde uno se imagina que todos son mas relax al maximo son lo contrario (no todos)pero en fin....paz y buenas vibras men...

Ambarcero dijo...

Rapa Nui debe ser mistico...disfrute de su estadia don Pato...

muy buen comentario...me transportó a la situacion y parece que encotro compañero de tallas...ta bien eso!!! jeeje